miércoles, 16 de julio de 2025

Poesía Viviana Ayilef

 

AGUA necesito para cosechar

para lavar mis cositas

el agua me ayuda a cocer el alimento

con el agua que salpica se nos limpia la energía

el agua sacia la sed

en el agua se sumerge el cuerpo y es de celebrar

qué se siente

esa placenta de un dios

que nos mece.

Mis plantitas han crecido

la parra dio el fruto que un día fue gajo en la esperanza de mi padre.

Ahí estoy

atravesé este verano a su sombra con un libro,

el libro también

precisa del agua

(cada historia para poder ser

tiene un momento de agua).

Pero “ellos” solo aprecian el aspecto del dinero en las aguas

le sacan el “capital”.

Si nos toca irnos por derrota de la historia vamos a volver,

los malos no son eternos.

Un caballo blanco va a caminar hacia el Puel

en el agua su remanso

cada antiguo árbol volverá a brotar

los bosques serán una hondura

el trino distinto en las aves convocará a nacer

la tierra será un planeta en el que por el agua todo va a volver

tal vez no estemos como somos, pero si no fuimos “ellos” vamos a estallar

como vida que regresa para una nueva oportunidad

y en ese tiempo las aguas

las aguas

las AGUAS

volverán a circular

ríos de cielo, y los ancestros

nosotros

ustedes

los guardianes de las aguas

retornaremos como flores

o piedras

o montañas

o energías de las aguas

y entonces vamos a entender

los hilos de la memoria

los aprendizajes de la historia

la ternura y la firmeza

y la presencia creadora y protectora

de las AGUAS,

pewmangen.




*-*




La primavera es esto:

tiendo temprano mi cama

sacudo las sábanas para que se lleve el aire lo que no soñé

eso que estuvo rondando

de lo que tantos rituales me cuidaron para que no llegue a mí,

descansando.



Riego mis plantas y mientras sonrío les digo por lo bajo

gracias plantas

gracias por sobrevivir, antes

otras plantitas murieron por mí

sacrificaban su energía y lo daban todo hasta que ya no podían más.



La primavera es esto para mí:

llegar a un momento de mi vida en el que no me sacrifico yo

ni las plantas

ni mis hijos

ni la gente de mi círculo afectivo, nadie

nunca más

se volverá a inmolar por la causa

por ninguna causa

ajena

al amor

y al respeto.



Llegar a la primavera es haber aprendido a cuidarse

a ponerle límites a la maldad

aprender a amarse

haber pasado la vida al servicio de otros y llegar a la mediana edad

de la vida

con una serie de decisiones tomadas en base a las heridas,

ahora cicatrices.



La primavera es levantarse muy temprano y correr las cortinas

poner la pava y pensar

¿palo de piche,

menta

manzanilla como siempre,

o qué?

Esas decisiones son cruciales este día

en que comienza otro mundo a andar en patitas en medio de la tempestad

y nosotros

nuevecitos

ligando otra chance que nos da la vida para darle dignidad,

qué regalo.



El sentido de mi vida esta mañana

cuando la primavera llega con viento y el cielo está muy nublado

es ese tulipán

amarillo

en el patio,

el año pasado lo arrancaron a un día de florecer

ahora vuelve.



El sentido de mi vida esta mañana es la temperatura justa para el agua

los pájaros ahí afuera, haciendo sus líos

la sensación de que el orden puede regresar

tranquilito

como enredadera.



Después de la juventud,

previo a la vejez:

es la primavera.



Para que el sosiego exista abro un cuadernito

anoto en la hoja primera una intención

ordeno mis libros

imagino a mis padres

observando contentos cómo ya llegó la claridad.



La primavera es esto para mí:

estoy en calma.




*-*







Las mujeres de mi pueblo vuelven a las aguas

miran con firmeza desde allí

toman su energía y la devuelven


yo me acuerdo

no las vi

pero tampoco hace falta ver las cosas para recordarlas

nuestra memoria se acuerda

la sentimos


como plantitas que crecen a la orilla somos

vinimos luego de la tempestad

nacimos de su semilla

tenemos en nuestros cuerpos el conocimiento necesario para saber cómo volver

tras de cada golpe


porque siempre habrá un golpe


emprendimientos mineros

megaproyectos

centrales hidroeléctricas

forestales

productores de aluminio

foros consensos

políticos

intendentes de las ciudades turísticas

cómplices


siempre habrá quienes quieran condenar la vida

enfermar las aguas

encerrar un río

encauzarlo

poner presa su ternura

escondida

subterránea

sola

apenada

circulando sin nosotros


un montón de cosas pasan en el río

por el río se trasladan nuestras almas cuando ya partimos

el río de aquí

el río de allá

mismo río

los ríos son nuestra madre nuestro padre

en el agua la plegaria


siempre hubo hay y habrá quienes no comprendan

las formas del agua

pero siempre habrá un ancestro azul que vuelva

y nos indique

desde lo más cierto de las aguas

dónde todo existe

dónde todo puede renacer

y porqué se defiende.





*-*



Choz Rayen


pero ¿qué hace

esa flor amarilla

en el jardín de este patio?


¿y cómo sobrevivió,

de qué manera corrió el tallo a la pala encarnizada?


¿para qué brilla esta mañana

a quién le da su razón

de qué manera está erguida

qué estructura la sostiene

si ya la han arrancado, y no una

muchas veces

florcita pequeña

de qué vertiente

en qué agua

de dónde

sacas

el color?





*-*

.


Viviana Ayilef

Nació en Trelew (Chubut, Puelmapu) en 1981. Es Profesora, Licenciada y Magister en Letras por la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (UNPSJB), donde trabaja como docente.

Agua de Otoño/Kelleñü (2011), Cautivos (2013), Meulen (Lo que puede un cuerpo) (2017), Mailen (2020), Ayün/ Memorias del Agua (2023) y Choz Rayen (2024) son sus libros de poemas. También publicó Malvinas en fragmentos (2011, reedición 2022), una compilación de narrativa histórica y Los Cositos (2017), anecdotario infantil.

Sus poemas formaron parte de Desorbitados. Poetas Novísimos del Sur de la Argentina (Cristian Aliaga, 2009); Kümedungun/ Kümewirin. Antología poética de mujeres mapuche [siglos XX-XXI] (Mabel Mora Curriao y Fernanda Moraga García, 2010); Antología Federal de Poesía Región Patagonia del CFI (Samuel Bossini, 2014); Con nuestra voz estamos. Escritos plurilingües de docentes, alumnos, miembros de pueblos originarios y hablantes de lenguas indígenas (Plan Nacional de Lectura. Ministerio de Educación. Presidencia de la Nación, 2015); Reuëmn. Poesía de mujeres mapuche, selk´nam y yámana (Cristian Aliaga y Juan Paulo Huirimilla, Espacio Hudson, 2017 y 2020) y Antología de poesía del sur argentino: Patagonia literaria VI (Claudia Hammerschmidt y Luciana A. Mellado, INOLAS, 2019).





domingo, 22 de junio de 2025

Poesía Lola Halfon

 


cuando eligieron mi nombre

no sabían que hubo

otra Lola en la familia

mi tatarabuela

la abuela de mi abuelo Raúl

padre de mi madre


cruzaba el desierto

vendiendo comida

y le cerraba los ojos

a los difuntos

no se sabe si es mito

que la encontraron muerta

con las manos en los párpados


en otra rama

mi bisabuela

la madre de mi abuela

madre de mi madre

defendía sus derechos

incitaba a las suyas

a la sublevación

mientras les pedía

que no se casaran

que no tuvieran hijos


no tengo claro por qué

las estoy nombrando ahora

no hay relación

no hay hilo

pero algo suyo me mantiene

en esta madrugada

despierta

luchando en un desierto

sin derechos

con las manos en los ojos

pero abiertos



==0==




mi paciencia da para un pujo

dijo el obstetra

obediente nací en dos

mi madre triunfante


cuando hay que salir

de donde sea

siento que alguien me apura

el reloj del resto me presiona


a pesar de eso o por eso

llego temprano a todas las citas


voy a comprarme un pizarrón

voy a escribir

nadá hasta encontrar tu ritmo

o mejor

nada hasta encontrar tu ritmo


voy a bailar alrededor de las letras

como si fuese una fogata

y con la llama

voy a quemar las horas

hasta dejar cenizas 

en el suelo


con los restos del jolgorio

haré un traje

y lo usaré para recordar

el color del tiempo

cuando arde.



==0==



María 


María me cuidaba

mientras mis padres

trabajaban

no sé si le pidieron

que interrumpiese

con sermones religiosos

cuando me encontrara

explorando mi placer

subida al sillón

frotándome con el apoyabrazos

yo era obediente

pero no podía

acatar esas reglas

ni me daba cuenta

y ya estaba

tocándome de nuevo

si ella me encontraba

le decía

estoy jugando al caballito

como no me creía

cada vez más rápida

más astuta

aceleraba mi tarea

medía cuánto tardaba yo

cuánto tardaba ella

de la cocina al living 

del living a mi cuarto

de mi cuarto a la cocina

desarrollé

esa capacidad

jugar con el tiempo

de mi cuerpo

fingir inocencia

y nunca

abandonar

al animal.




==0==



existe una especie de insectos

los fásmidos

entre ellos

el insecto palo

y el insecto hoja

cuando los conocí

me fascinó

su obsesión por el camuflaje

si están en peligro

se desprenden

de sus extremidades

para escapar, leí

que las hembras sin alas

para dispersar sus huevos

se dejan atrapar y comer

por un pájaro

los fásmidos

me recuerdan

todo

        lo que no

quiero:

la mímesis con el entorno

el abandono de mis partes

el sacrificio

para que otros

sobrevivan.



==0==



Todos los poemas pertenecen al libro “Todavía hay fuga”, editado por Tanta ceniza (Neuquén, 2022).

Lola Halfon nació en 1993 en Buenos Aires y vive en Villa Los Coihues, Bariloche.
Forma parte de la Biblioteca Popular Carilafquen y de la Asamblea de Poetas. Coordina talleres de escritura y lectura. Organiza “Como un rayo. Festival de Poesía del Carilafquen”, además de los ciclos “Claudia ve una peli” y “Movernos hacia un fuego perdurable”, entre otros. Condujo “Cosas que hago en la oscuridad”, el programa de poesía de FM Los Coihues. 

“Todavía hay fuga” (Tanta ceniza, 2022) es su primer libro. Participa en las antologías: “Con el corazón mirando al sur” (Esdrújula, España, 2025); “Fe” (Camalote, 2024); “Luciérnagas” (La ballesta magnífica y Peces del desierto, 2023); “Y esto es un relincho” (FNA, 2023); “Niñez” (Camalote, 2023); “Jardín y Flotar” (Camalote, 2021); “Patagonia insurgente” (Derrames, 2021); “Por senderos no pisados” (FER, 2020); y “Transversal” (FER, 2020).

En 2025, saldrá su segundo libro, por la editorial Patronus.



martes, 20 de mayo de 2025

Poesía Carina Nosenzo


nena todas nuestras piezas daban al sur




se encienden


las semillas de un rosario




y de su luz


se esconden




                            tordos


                                       carbones


                                                        arden




sus brasas oscuras


en la casa




***






algunas huimos


con el bolsillo celeste




de esas casas


nos nos quedó


ni una solitaria cucharita


de alpaca


ni de cuadro


del sagrado corazón


ni una espina






en una casa dejamos


caracoles colgando del plátano




o enterradas


en el jardín


nos rodearon




objetos mágicos


piedras que hacen ruido


aventuras


cajas de fósforos


                                con el dibujo


                                             del toro


                                                        y el torero


y colecciones


el atlas mundial de la vida


la enciclopedia


salvaje


de nosotras






no somos las dueñas




nos escapamos de las casas


cuando empezaron


a hervir


nuestra vida


se estuvo achicando


para entrar








nos volvimos


tan livianas


nuestra piel tan transparente




y trágica


como la azúcar






nuestras historias se disuelven


de mirarnos a través




no teníamos tesoros


ni amistades


ni lápices de colores




esto de ser río


de no tener raíz




de vivirnos así




hechas de puro lenguaje


y una vez del amor



##



Carina Nosenzo nació en General Alvear (Mendoza) en 1971. Desde los tres años reside en el valle de Río Negro, actualmente en la ciudad de Fiske Menuco. Es licenciada en Comunicación Social, profesora de Lengua y Literatura, poeta y artista visual. Se desempeña como formadora de docentes, de comunicadores y de actores.

Publicó “Cruces” (2005), “La ruta de ícaro” (2018), seleccionado en la convocatoria hecha en 2017 por la Editorial La Tejedora, de la Universidad Nacional de Río Negro; “nenas” (2023) editado por La ballesta magnífica. Su último libro es el poemario “la pieza era compartida”, publicado por editorial La mariposa y la iguana a fines del año 2024. En prensa se encuentra “barrio 140”,

que fuera seleccionado por el Fondo Editorial Rionegrino en la convocatoria anual 2024.

También ha realizado publicaciones artesanales, como las “colecciones mínimas” (2018), libros- objeto cosidos a mano con ilustraciones propias de la autora y “Afiches poéticos” con la técnica de Letterpress.


 

 

martes, 13 de mayo de 2025

Poesía Raúl Artola


II

Éste es el presente
sentado en el sillón
escribo y tomo mi taza
de agua
por la mañana.
No la palabra
abarcadora
que pretende
hacerse cargo
de cosas lejanas
que se fingen
universales.



>-<



Preparativos

Una mujer que no llega
a los cuarenta
nos dice que un hijo
suyo se suicidó.
Lo dice
preparando el bolso
para viajar
al entierro
mientras le sirve
la comida a su perro.
Me lo va a cuidar
una amiga.
Tiene una casa
cómoda y varios animales.
Son dos días
nada más


>-<



No entiende la mitad de las cosas que dice.

La gente que escucha, muy poca, se deslumbra

y sale comentando.

Él se pregunta qué parte de lo que dijo

los puso así.

Para no repetirla


>-<




Felino Viejo


Sin el auxilio de sus ojos

un viejo felino ha cambiado muchos hábitos.

Al no poder cazar come carroña

y a tientas disputa con las hienas.

Reconoce el agua buena

por su temperatura

y se ha resignado a que los pájaros

le pasen cerca sin atinar un zarpazo.

Las aves se burlan al advertirlo

y simulan ser murciélagos

que atropellan todo al fallarles

el sonar.

Felino ciego

quiróptero sordomudo

involuntarios compañeros en la selva

a la hora del final


 >-<

 

 

Raúl O. Artola nació en Las Flores, Provincia de Buenos Aires, en 1947. Durante su juventud, vivió, estudió y trabajó en La Plata, ciudad a la que vuelve regularmente por razones familiares y afectivas. Desde 1975 está radicado en Viedma, Provincia de Río Negro. Es poeta, narrador, ensayista, editor, periodista y docente. Publicó los siguientes libros: Antes que nada (poesía, Fondo Editorial Rionegrino - EUDEBA, 1987); Aguas de socorro (poesía, Ediciones Último Reino, 1993); Croquis de un tatami (poesía, Asociación Madres de Plaza de Mayo, 2002); El candidato y otros cuentos (narrativa, editado con el auspicio de la Secretaría de Cultura del Chubut, 2006), libro premiado en el XXIII Encuentro de Escritores Patagónicos de Puerto Madryn; [teclados] (poesía, El Suri Porfiado, 2010); La periferia es nuestro centro. Apuntes sobre política, cultura, territorios y experiencias (ensayo, Espacio Hudson, colección El Extremo Sur, 2011); Registros de hora prima (textos en prosa, Ediciones La Carta de Oliver, 2014); La mirada corta. Antología poética, 1976-2016 (poesía, Ediciones La Carta de Oliver, 2017), La mujer ágrafa y otros infundios (narrativa, El Jinete Insomne, 2018); Cisne de cuello negro (poesía, Tatami Letras, 2022). Compiló, además, Poesía / Río Negro - Antología Consultada y Comentada. Volumen I (Fondo Editorial Rionegrino, 2007) y Poesía / Río Negro - Las nuevas generaciones. Volumen II (Universidad Nacional de Río Negro y Fondo Editorial Rionegrino, 2015). Entre 2002 y 2009, dirigió la revista-libro El Camarote - Arte y cultura desde la Patagonia.


Poesía Liliana Ancalao

  Ngellípun üngümafiel ti colectivo Üngüm colectivolechi pu ütrüfkünuye ñi señor chongümelkünukilnge fachi püchü lewlew ré antümu ingkánenge...