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martes, 20 de mayo de 2025

Poesía Carina Nosenzo


nena todas nuestras piezas daban al sur




se encienden


las semillas de un rosario




y de su luz


se esconden




                            tordos


                                       carbones


                                                        arden




sus brasas oscuras


en la casa




***






algunas huimos


con el bolsillo celeste




de esas casas


nos nos quedó


ni una solitaria cucharita


de alpaca


ni de cuadro


del sagrado corazón


ni una espina






en una casa dejamos


caracoles colgando del plátano




o enterradas


en el jardín


nos rodearon




objetos mágicos


piedras que hacen ruido


aventuras


cajas de fósforos


                                con el dibujo


                                             del toro


                                                        y el torero


y colecciones


el atlas mundial de la vida


la enciclopedia


salvaje


de nosotras






no somos las dueñas




nos escapamos de las casas


cuando empezaron


a hervir


nuestra vida


se estuvo achicando


para entrar








nos volvimos


tan livianas


nuestra piel tan transparente




y trágica


como la azúcar






nuestras historias se disuelven


de mirarnos a través




no teníamos tesoros


ni amistades


ni lápices de colores




esto de ser río


de no tener raíz




de vivirnos así




hechas de puro lenguaje


y una vez del amor



##



Carina Nosenzo nació en General Alvear (Mendoza) en 1971. Desde los tres años reside en el valle de Río Negro, actualmente en la ciudad de Fiske Menuco. Es licenciada en Comunicación Social, profesora de Lengua y Literatura, poeta y artista visual. Se desempeña como formadora de docentes, de comunicadores y de actores.

Publicó “Cruces” (2005), “La ruta de ícaro” (2018), seleccionado en la convocatoria hecha en 2017 por la Editorial La Tejedora, de la Universidad Nacional de Río Negro; “nenas” (2023) editado por La ballesta magnífica. Su último libro es el poemario “la pieza era compartida”, publicado por editorial La mariposa y la iguana a fines del año 2024. En prensa se encuentra “barrio 140”,

que fuera seleccionado por el Fondo Editorial Rionegrino en la convocatoria anual 2024.

También ha realizado publicaciones artesanales, como las “colecciones mínimas” (2018), libros- objeto cosidos a mano con ilustraciones propias de la autora y “Afiches poéticos” con la técnica de Letterpress.


 

 

domingo, 12 de enero de 2025

Poesía Ludmila Cabana Crozza

 III


Con una lengua cúbica lameré

Los restos de tu corazón


                //Ya lo hice ya

Lo haré ya

                // no sangra



/#]


IV


Decís me gustan los pájaros

con ojos huidizos

con plumas con parásitos

con liviandad sobre a quien defecan

te gustan los pájaros

cazador viejo

y blando una excusa

buceo en la propuesta cruel

como ese ave que vuela buscando la presa

como esas alas que escapan del miedo


te gustan


compañeros de mares

gentiles guardianes naturales

te gustan y nunca leíste a Baudelaire

no soporto tanto gesto tierno

preciso justificar el fuego en la carne caer

pájaros que comen ojos hay

serpientes que dejan huevos con animales inciertos que se comen pájaros de

frágil corazón


me arrastro

me acerco como un imán

con mi lengua abisal pegada a tu cuerpo suelto

como si quisiera atravesar un vidrio

como si pudiera reventar la casa


yo los odio


y me voy

de espalda tropezona

escondiendo las alas




/#]



V


así que lejos


una gota más y

los gallos del amanecer

los excelsos paladares

tu sístole pero

más tu diástole

me harán desaparecer


el latido, Aquiles, es el

latido, oís?

porque tenemos flores y barbas

Aquiles

es el latido

A qui les es el

latido

una gota más

y agonizo

es el latido lejano

A qui les es el

latido


se acerca el día



/#]




VI


Cuidá ese corazón ha dicho

el mundo sigue girando y

tu corazón desparramado

entre la cocina y el afuera

cuidá ese corazón me repito

como un mantra como si supiera

cómo


en la mañana


al despertar junto los pedacitos

miento de excelentes formas a la primera

hora los restos

con pegamento uno

acomodo con elegancia el desastre lucen

como un corazón nuevo huelen

como si nada estuviera roto

coloco la fisura en la parte de atrás

la acaricio cómplice no se nota digo en secreto cuidá

ese

corazón

me ha dicho y yo


sonrío cuando empiezo

en mi taza vacía la sangre a juntar


cada noche


escurro el líquido evanescente

para que

revientes mi corazón seco

brillante de porcelana

precioso como una gema

contra la ventana



/#]




Ludmila Cabana Crozza/ Rula es poeta y narradora, vive en el norte de la

provincia de Río Negro, en General Roca-Fisque Menuco donde nació en 1985.

Algunos de sus poemas integran antologías. Publicó su primer poemario

Muérdago con editorial Las guachas de San Martín de los Andes en 2022. Da

clases de Lengua en instituciones públicas en el nivel superior. Como poeta

colaboró con las revistas Excéntrica y Ophelia. También ha colaborado con el

diario Río Negro y las revistas Árida, Perycia, MU La Vaca y En estos días como

cronista.

lunes, 8 de abril de 2024

Poesía Carlos Sandoval


 


-Mírese hacia adentro- me dicen


-Y así, en su paisaje interno,


encontrará el fin y el principio de su camino


Entonces me asomo y estoy lleno de acantilados


en la penumbra de un día que muere,


... o una noche que nace eternamente.




(Intemperie)





=0=





He pisado un charquito


en el que se reflejaba el cielo.


Y ahí voy,


llevando una porción de nube


en la suela de mi zapato.




=0=





No se puede campear el borde de la oscuridad


en este lar


donde suelo y cielo


son un revoltijo oscuro.


No hay arriba, ni abajo, ni pared, ni techo


Una sibilancia grave y áspera


adorna de chifletes un pulmón dañado,


que ni siquiera se si es mío


Averno,


cerrazón,


negrura inexpugnable,


caída libre hacia ninguna parte.


Mi tacto estirado


busca un límite donde apoyarse


la mano panza arriba vuelve untada en viscosidad


En algún lugar la bestia babea


tal vez por hambre


tal vez porque siento su miedo


Tal vez por el hastío de milenios


del fastidioso eco de sus pesuñas en el laberinto


Yo respiro muy despacio


...y busco piedras en lo oscuro




(Matar a la Bestia)




=0=



Un par de siluetas


viborea el aire


de mi estatura inmóvil


viendo sin párpados la dolencia ajena.


Nebulosa del ruido,


evasión flotando en la hipnosis del miedo


mancha sin forma


ojos cerrados por el agobio de una máscara


Lamprea engullidora de barro,


pez ángel amputado de su arrecife.


Ojos grandes


cuyo nombre no alcanzo a tocar


en mis adivinanzas


de maniobra evasiva


Una voz sin tesitura,


ni canción


silencio que parece no estar


pero ahí se lo sabe,


como una piedra


esperando ser saeta


cuando el presidio de la máquina se apague


Antes de la primera respiración,


el piedrazo esgrime


su forma de voz mineral


tensando el hilo conector entre el aire y el alma


En esa tortuosa quietud


se siente el roce,


ya no de aletas


sino de ALAS.


Y el aire,


lonja de cuero incoloro y leve,


ahora es camino


Lo circundante es poesía


ligada al hombre encallado y tenso.


Desmesura


que pronto será cardumen,


enjambre,


o un tropel de ángeles en disparada.


Lo demás habrá sido


con suerte


una tranquera


atajando la forma


desbocada


en el pellejo


del silencio



=0=



Los demonios blancos


(A los cumpas del matadero FRICADER que a principio de los setenta hicieron el primer corte de ruta de la historia de la provincia de Rio negro)



Ella se acercó a la ruta y los vio pasar.

Traía en las manos una florcita amarilla de las silvestres,

esas que salen en cualquier lado y siempre tienen pulgones y mariposas.


Pasaron gritando hasta descogotarse en la ruta,

aullando consignas inaudibles por el estruendo de motor diesel

los tipos del matadero parecían diablos blancos

en el camión del ganado.

Amontonados iban,

salpicados de sangre y con los machetes en alto.


Ella tendría unos siete años,

tal vez por eso le parecían todos gigantes.

Los cuchillos a su vista, mas filosos y mas cuchillos

y de un rojo más rojo los salpicones de sangre

estampada en el fondo blanco de los uniformes.

Sangre con mayúsculas,

a la que había que mirar con los ojos grandes,

porque tanto rojo no le entraba a uno en la vista.


Se miró las manos, el color de los pétalos

le había teñido las yemas de los dedos

Entre los rostros amontonados de los huelguitas

ella reconoció los ojos cansados de su padre

y calculando una fuerza que acaso ni tenía,

revoleó la flor.


… Una mano abierta, limpia,

luminosa entre las demás manos rojas,

se abrió para atajar la ternura amarilla,

que remolineaba entre el brillo

ensangrentado de los machetes.






=0=





Carlos Sandoval fue un poeta, narrador y dramaturgo de General Roca -Fiske Menuco.

Entre su obra poética se puede encontrar con Retazos de Aire, Intemperie, Matar a la bestia y Coplero entre otros titulos .

Autor de dramaturgias “El cuero”, “Padre del maíz”, “Una historia de la Tierra” y “Se viene el agua”. que recorrieron América Latina entre el 2003 y 2012,

Además participó en la realización del corto titulado igual que uno de sus libros "Las trenzas de la muerte" en el 2000; y el corto "Atrapado" basado en sus textos y dirigido por Dardo Gobbi fue estrenado en el 2006.

Fue ganador del certamen de Fundesur y Fundación Antorchas de literatura, seleccionado por el Fondo Editorial Municipal , y seleccionado por Editorial Raíz Alternativo para antología "Latinoamérica escribe".


Poesía Liliana Ancalao

  Ngellípun üngümafiel ti colectivo Üngüm colectivolechi pu ütrüfkünuye ñi señor chongümelkünukilnge fachi püchü lewlew ré antümu ingkánenge...