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domingo, 21 de junio de 2026

Poesía Juan Carlos Moisés




 Caja de Pandora


Una poesía de propuestas

o una poesía de poesía,

una poesía de filiaciones

o una mirada destructiva sobre las lilas blancas,

un cielo sin ángeles

o un revólver frío como la noche,

una poesía sin palabras

o una poesía de dientes de ajo,

una poesía de respuestas 

o una poesía de personas,

una nube pasajera bajo las constelaciones

o un viento del sur,

una escritura automática

o una lapicera clavada en el cuerpo de tu enemigo.


=-=



Dibujos para un perro negro

El perro negro era un galgo de este mundo:

le dio muerte un canalla.

Pero sigue ahí, en mi cabeza. Lo dibujo

con lápiz, carbonilla, tinta, tizas pastel.

Son tachaduras de perro, fracasos de perro:

los ojos desparejos dan lástima.

Mi mano se deja llevar de memoria,

turbada, errática, y en la insistencia,

en la contorsión de las líneas que traza

va apareciendo el galgo que fue,

una mancha blanca en medio del pecho oscuro,

el pelo ralo, el cuerpo flexible,

las patas de junco suspendidas en el aire,

las orejas en estado de alerta, y sus ojos,

sus ojos que se hunden en el fondo

de mis ojos, de donde salta ladrando,

encantado de correr en el campo.

Lo sigo sin poder alcanzarlo.


—Escuché que hablabas de perros.

¿Estabas hablando de perros?

—¡Hablando de perros, hablando de perros!

¿Pero qué clase de pregunta es esa?


Hay un resto de angustia en esa voz que dice:

—No sé, estoy perdido. ¿Adónde iré?

¿Adónde?

Lo supe y lo olvidé.



=-= 


DESPUÉS DE LOS AÑOS PERDIDOS


                                                        a Milton


un viejo amigo golpea a la puerta


irrumpe en la casa


esa cara que reconocemos


es el reencuentro


decimos: la tormenta


no se pone de acuerdo con la primavera


había olvidado ciertos árboles solos


como personas


maltratados por el viento frío


de acuerdo hablemos de nosotros


te afeitaste la barba


ahora parecés Groucho


con el bigote espeso


no no vi una noche en Casablanca


Buenos Aires Casablanca allí eras otro hermano


yo estaba acá en el sur soñando


las innumerables formas del poema


o de la vida


un año y medio con la cara pintada


como un guerrero


la edad de nuestro hijo mayor


fue ayer ayer cuando nació recuerdo


ella sufrió en el desgarramiento


dijiste unos nacen otros mueren


las infinitas formas de la muerte


ahora tocaste el otro extremo


tu pueblo natal


y te estamos viendo


escribir poesía


sí ese viejo truco


sentir con la cabeza


pensar con el corazón. 



=-= 


Perro negro tallado en la nieve


Si al galgo negro le dijera que en estos días animados

es posible concebir la realidad con liebre albedrío

me diría que los juegos de palabras no son lo mío.

No es necesario engañar a nadie con el lenguaje,

esa especie de conciencia crítica en la memoria. 

Las cosas tienen su maravilla y su complicación 

y los sueños no se pueden torcer en el sueño. 

Las palabras piden estar donde las cosas suceden: 

quieren seguir en escena, despiertas y fantasiosas, 

con sus ropas y sus historias para ponerse.

El poema se talla como a un perro negro en la nieve.   



=-=




Juan Carlos Moisés (Sarmiento, Chubut,1954)

Poeta, artista plástico y dramaturgo. Vive en Salta desde 2017. Se desempeñó como profes or de Literatura y de Teatro.Dirigió el elenco Los comedidosmediante (1990/98), con el que estrenó sus obras: Un día no esperado, al fin (1990), La casa vieja (1991), Pintura viva (1992), Muñecos, un cuento de locos (1993), El tragaluz (1994) y Desesperando (1997). El elenco representó a la provincia en las Fiestas Nacionales de Teatro de Mendoza (1993), Tucumán (1994) y Catamarca (1997). Con El tragaluz (1994) se presentó en el Teatro Nacional Cervantes. Durante la pandemia, en el ciclo “Yendo de la escena al living” (Mendoza), se presentaron por streaming sus obras Mate frío (2020) y Mendigos del agua (2021). Como artista visual, en 1973 realizó su primera exposición de dibujos en su pueblo natal. Expuso en Rawson, Trelew, Comodoro Rivadavia, Puerto Madryn, La Plata, Buenos Aires. Publicó dibujos en suplementos y revistas culturales, y en sitios web.


Poesía

Perro negro tallado en la nieve, Buenos Aires, La Carta de Oliver, 2025

El jugador de fútbol, Buenos Aires, La Carta de Oliver, 2015

El viento que hay acá afuera, Buenos Aires, La Carta de Oliver, 2021

Conversación con el pez (Antología), Villa Ventana, Editorial Maravilla, 2017

Esta boca es nuestra, Buenos Aires, Ed. CILC, 2009

Museo de varias artes, Viedma, El Camarote, 2006

Palabras en juego, Buenos Aires, Ed. La Carta de Oliver, 2006

Animal teórico, Buenos Aires, Ediciones del Dock, colección Pez Náufrago, 2004

Querido mundo, Rosario, El Lagrimal Trifurca, 1988

Ese otro buen poema, Rosario, El Lagrimal Trifurca, 1983

Poemas encontrados en un huevo, Rosario, Ediciones la Cachimba, 1977


Notas de poesía

¿Notas poesía? (La Carta de Oliver, Bs. As., 2025)

Una lucha desigual con las palabras (La Carta de Oliver, Bs. As., 2016)


Narrativa

Baile del artista rengo, Buenos Aires, La Carta de Oliver, 2012

La velocidad de la infancia, Rada Tilly (Chubut), Espacio Hudson, 2010


Teatro

Pintura viva, El tragaluz, La oscuridad, Buenos Aires, La Carta de Oliver, 2013

Desesperando, Buenos Aires, Argentores – Instituto Nacional de Teatro, 2008


lunes, 22 de diciembre de 2025

Poesía Soledad Castresana

 




De la voluntad en la poesía



Hace tiempo que querés escribir

sobre los animales muertos

en la ruta —perros, liebres,

zorros, cuises, aplastados,

con las tripas afuera, los pelos,

pegoteados de sangre

y los chimangos arrancándoles

la carne de los huesos—,

pero no hay caso: el poema 

no aparece.




-O´´O-





Para identificar mi cuerpo


–¿Señas particulares? –me pregunta la mujer

del Instituto Nacional de Migración–

¿tatuajes, manchas, cicatrices? –Nada

que se vea a simple vista –digo. Y ella,

impúdica, insiste. –Una cesárea, ¿le sirve?

–subo la voz para que escuchen todos en la sala–

¿Un corte en el pezón derecho,

otro en la ingle, uno en el cuello del útero?

–Y su hija, ¿tiene alguna marca?

–Un lunar en la palma de la mano izquierda.

Como si hubiera matado una mosca.

La mujer del Instituto Nacional de Migración

completa el formulario. No me mira.




-O´´O-




La noche en que se nos inundó la casa


Decorando la casa que yo no quería que fuera nuestra casa,

pinchamos con el taladro un tubo de agua. El chorro

nos golpeó con la fuerza de una yegua. Era de noche,

sábado y afuera también llovía.


Hasta que encontramos la llave, se inundaron

los cuartos, los placares, el pasillo.

Hacía frío. Empezábamos a hundirnos. La pintura

de los muros se rajaba. Se curvaban las tablas en el piso.


Enseguida, el marido empuñó la escoba:

era una especie de caballero con su lanza.

Quién sabe cuáles monstruos despiadados

enfrentaba en el cuerpo de esas aguas.


También estaba la hija. Seria. Empapada.

Iba de un lado al otro llevando zapatos

y lápices y cajas hasta arriba de las camas.

Parecía un gigante tratando de salvar el mundo.


Yo me hubiera dejado ahogar ahí mismo.

Habrían quedado tres libros, unas pocas fotos

y un montón de notas sueltas. Suficiente

para alimentar el mito de la poeta joven que se fue

justo antes de empezar a escribir sobre sus muertos.


De Que Sangre (Caleta Olivia)





-O´´O-









un entierro



todas las noches

encerrábamos a los charitos

en el gallinero


una mañana cedió el tejido

y un revoltijo de plumas

se nos pegó a los ojos


en el patio de la capilla

enterramos los huesos

las patas los picos

hicimos guirnaldas de flores

sobre las tumbas

clavamos cruces

de varillas y alambre


las manos cubiertas de ampollas

rezamos

lloramos


más tarde sacamos

las cruces

y las usamos de espadas







-O´´O-



Soledad Castresana - La Pampa


Nació en Intendente Alvear, La Pampa, en 1979. Estudió Letras en Buenos Aires. Ha vivido en Colombia, en México, en Tailandia y Costa Rica. Publicó Carneada (Córdoba, 2007), Selección natural (La Pampa, 2011), Contra la locura (Quito, 2015) y Que sangre (Caleta Olivia, 2019) es su último libro. Su colección de cuentos cortos incluye La hermana animal, que obtuvo el segundo lugar en el Premio Itaú 2020.


domingo, 2 de noviembre de 2025

Poesía Florencia Lobo


Perros del invierno

 

Llegan noticias de mi ciudad. 

Enloquecieron los perros

como enloquecen los vientos

o las flores que nadie mira.

 

Perros que quizá

una vez fueron Toby

o Negro o Lola

reunidos en las calles

mordiendo el aire

sus sombras

los cuerpos que atraviesan 

el reino transparente del invierno.

 

En geografías lejanas

los hechos extraños duplican

la extrañeza.

 

¿Se acordará la gente?

¿Se acordará? 

 

Hablo de un verbo en desuso:

 

acordarse es irse del olvido

y también despertar,

ponerse cuerdo.


 

*=*




Archipiélago

 

Penetra surdamente no reino das palavras

     Carlos  Drummond de Andrade

 

 

Se entra en la palabra archipiélago

buscando islas

 

pero dice la etimología

que lo único hallable ahí

es el mar

 

no un tejido de orillas

un islario bordado

por la espuma y el tiempo

 

solo el mar, el mar inmenso,

el archimar

 

por lo demás, nada sorprende:

toda palabra es por fuera un borde

y en el fondo agua

siempre removida.



 

*=*

 


 

Estábamos pobres

 

 

Estábamos pobres,

dice la abuela,

que aprendió el yagán

antes que el castellano.

 

Estábamos pobres,

como estar perdida

o enferma.

Cosas que a cualquiera

le toca transitar

y luego pasan

como pasa el invierno.

 

La pobreza no es una condición,

sino un estado.

 

Todos experimentan

en algún momento el hambre

y en otro

la felicidad del alimento,

la dicha del estómago colmado.

Lo mismo toca a veces

a los zorros

y a toda fauna

que anda por los bosques.

 

Rico y pobre

son conceptos arrastrados

a esta costa

como tantas otras cosas.

 

Como nosotros.

Que no sabemos estar.


*=*


La lengua

 

Me saco la lengua

y me pongo otra.

Pero me queda grande

el yagán.

 

Tantas nieves

para mi sola nieve,

tantas playas

para mi sola playa.

 

Yagán se escurre

como arroyo de montaña.

Las palabras son peces

que boquean en la orilla.

 

En el hueco de mi lengua

arrojo otra, que es

como decir:

abro otros ojos,

abro el asombro,

completo el mundo.


Poemas de Los bosques bajo el agua/El lento deambular de las tormentas (Tanta Ceniza, 2024)



*=*



Florencia Lobo (1984) creció y vive en Ushuaia, Tierra del Fuego, Argentina. Publicó el libro de poemas El lento deambular de las tormentas (El Suri Porfiado, 2018) y obtuvo una beca del Fondo Nacional de las Artes para la escritura de Los bosques bajo el agua. Ambos libros fueron publicados en un solo volumen en 2024 por Tanta Ceniza Editora. Forma parte de antologías como Patagonia lee del Plan Nacional de Lecturas (2021), Poetas argentinas (1981-2000) (Ediciones del Dock, 2023), Antología de poesía latino-americana contemporánea (Peabiru, 2025) y Con el corazón mirando al sur (Esdrújula Ediciones, 2025). Junto a Aixa Rava compiló la antología Un fulgor distinto. Autoras contemporáneas de Tierra del Fuego (Tanta Ceniza, 2025). Es editora y correctora freelance, y colabora con distintos proyectos editoriales.

 



viernes, 5 de septiembre de 2025

Poesía Cristian Aliaga

 

 

El poema de la muerte
 
 

Y si viene la muerte 
la divertiré

y si escribe un poema 
para darme lo que buscaba 
antes del fin 
diré que he perdido

la memoria 
y el interés

y la divertiré.

Y luego 
copiaré el poema 
de la muerte.
 
 
 
 
*o*
 
 

Aguaceros

 

Escribir lluvia de una manera tal que nadie dude de las gotas que caen sobre su corazón. Lluvia, como un trazo japonés o el gesto ínfimo de quien sabe amar o suicidarse sin maltratar su estética. Esta mujer quiere sentir el agua que no cae, no caerá jamás, sobre el desierto de Atacama. Sentada bajo un toldo de bolsas blancas, ella interrumpe la ruta interminable que atraviesa este largo desierto. Habla de la lluvia que ha de llegar, rodeada de quesos amarillos y un cabrito que ha matado por la mañana. El sol quiebra cualquier cabeza salvo la suya. Tiene un repertorio de lloviznas, de tenues gotas sobre las paredes de nylon, de invisibles cortinas de agua, de temporales arrachados de otra época, de vapores que se elevan desde la tierra seca. Esta mujer no miente, ni sueña: lleva aguaceros en la cabeza.

(Salar de Atacama, Chile).

 
 
*o*
 
 
 

La lengua, ésa

Chillen, putas.
Octavio Paz

Dónde queda tu lengua, la impura aquella,
nunca críptica ni presuntuosa, la amada
en ropas mayores, desvestida, la usada
cuando no queda otra.
La lengua ésa, nada de espíritu, Spinoza nada,
mudas son las de afirmar, la picazón,
dónde tu lengua abyecta nunca Pura, la tuya rasposa,
sólo pronuncia en caída, hacia arriba, en barrancos
de cadáver, de impotencia, ciega.
La Puta grande enmudecida de horror vacui.
Nunca perentoria, no, Pura nunca, sin pretexto
para ser hablada, amada del silencio amado,
obtenido tras escupir tanto, lengua mudísima
embarazada de un ángel impuro.

 

 

*o*

 

 ARTE, POÉTICA

 

Un poeta -un lobo sin cartel-
no muestra sus cartas, no baraja
de nuevo, no escancia vinos
que no es capaz de beber.
Es un animal procaz
que no ve detrás de las ventanas
sino más allá de las rejas,
un espectro sordo
que no domina su carga de ilusión
y se entrega a ella hasta ser destruido.
Un poeta -un punto azul sobre la mesa-
no mira para ver
sino para abrir los ojos.

 

 

 

 *o*

 

 

Cristian Aliaga nació en Darragueira (Provincia de Buenos Aires), aunque se crio en la Patagonia. Tras recibirse de Licenciado en Comunicación Social por la Universidad del Comahue (General Roca, Río Negro) se instaló en Comodoro Rivadavia (Chubut), donde comenzó trabajando en el diario El Patagónico.
 
Luego de dirigir el gabinete de Prensa de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (donde se desempeñó como docente desde 1987 hasta el final de sus días), volvió a El Patagónico, esta vez a cargo de la redacción. También tuvo una labor en radio, a cargo de programa como La vuelta al día y El Banquito.

Posteriormente se trasladó a otra localidad de la familia en que residía, Lago Puelo, para interesarse por temas de los «pueblos originarios», como mostró en artículos para el medio El Extremo Sur.
 
Publicó numerosos libros de poesía, pero también relatos de viajes y ensayos. Entre sus títulos destacan: La sombra de todo, Música desconocida para viajes, La caída hacia arriba, La pasión extranjera y el más reciente: La nostalgia del futuro (2023).

En su rol de editor, dirigía Ediciones Espacio Hudson, que publica libros de pensamiento crítico, ensayo, poesía y narrativa.

Falleció el 16 de abril de 2024 en Buenos Aires, adonde había sido trasladado por complicaciones de una neumonía.

 

sábado, 16 de agosto de 2025

Poesía Raúl Mansilla



15- 


Nos gustan las piedras y los gatos, 

porque no solo no acuden a un llamado 

sino que ambos miran con la sabiduría del que ya estuvo.



*-*



3- 


No me importaba nada, no pensaba ni en el escape ni 

en la salida, estaba en un barrio concéntrico, con la 

premisa de poder llegar a un lugar, la premisa es saltar 

el cerco de la tentación con mi cerebro débil en modo 

Oeste, yendo de un lado a otro mientras una madre 

llamaba al hijo, un marido tomaba vino en caja y la 

poesìa muriendo a media cuadra, acribillada, sin 

registro del habla, sin que nadie viera nada, la poesía 

muriendo a media cuadra.



*-*


LA MATANZA DE LONCO LUAN 


Los mataron con palos y libros, así sucedió en Lonco 

Luan, la letra entró con sangre, mientras estaba en la 

mesa a punto de decirle a mi madre cosas que tenía 

guardada mucho tiempo, el paraje Lonco Luan estaba 

ahí con ese viento y frío permanente, con los cuerpitos 

tirados, el vendedor de biblias todavía gritando y yo 

por tomar valor con la tercer copa de vino. Decirle a tu 

madre estas cosas, ¿estará bien? ¿Se enfermará? ¿Cómo 

lo tomarán mis hermanas? 

La policía y la gendarmería están cerca, se ve la nube 

de polvo viniendo de Aluminé, ya está lo voy a decir 

con todas las letras, "¿mamá por qué me desnudaste esa tarde en Comodoro y me socorriste con varas de madera' ¿por qué lo hiciste madre?"

Tres niños y una mujer murieron por culpa del 

demonio que salía y entraba de los cuerpos, objetos 

contundentes, piedras y la biblia dura de los 

pentecostales. Desnudo corría hacia donde guarecerse 

cuando el lanchero me llevó al mar rojo de esta noche 

donde recordé que todos morimos en vida, como esos 

niños golpeados por palos y biblias en Lonco luan, 

como esa matanza en la cena de navidad en que 

también murió mi madre por las palabras que dije, 

como Casimiro Maniqueo, el vendedor de biblias, que 

cuando calló solo atinó a comer tortas fritas rodeado 

de policías y gendarmes. 



*-*


11- 


El mar estaba cerca, años tardé en olvidar su sonido 

nocturno mientras mi madre gritaba que volviera 

porque era tarde, que volviera del mar, de las sombras 

del mar y lo peor de todos saber ahora que nunca nadie 

vuelve de la palabra MAR.


*selección de poemas de LA FÍSICA EN EL BARRIO SAN LORENZO (2025)



*-*



Raúl Mansilla nació en 1959, en la ciudad de Comodoro Rivadavia, provincia del Chubut. A comienzos de la década del 80’ se radica en Neuquén, donde desarrolla una sostenida labor como activista cultural aún en tiempos dictatoriales. Su lírica aboga por recuperar toda la potencia de la oralidad. Figura central de las letras neuquinas y patagónicas. Mansilla también ha integrado varias agrupaciones artísticas porque cree en las posibilidades de lo colectivo. Actualmente se dedica a la investigación histórica y es Director General de Patrimonio Cultural de la Provincia del Neuquén.


jueves, 7 de agosto de 2025

Poesía Daher Salomón

  *

 

 NueVe

(I)


               Un antisoneto
                                       la muerte
                                                        uno más
a fuego lento
dorados en el almíbar
de mis sentidos
Un soneto inverso
                                                        y otro más
burladores
de las leyes bíblicas
de la memoria del bardo
se demonizan
                          se cuelan
entre el follaje
                                        viscoso
                                                    irreal
de la vergüenza de Calíope
que no logra detener
el estallido

 

 

+-+



َمهد
(mahd/cuna)



La quietud de la cuna vacía
                                         aturde
                                         provoca
Nadie mece el árbol de su cuerpo
                  una mano de amor
ni
                 el susurro del viento


La cuna vacía


                    futuro que demora
                    es un móvil colgando de la ausencia
                    un vacío de sábanas tibias


                   probabilidad del zarpazo del tigre
la
                  expectativa por el porvenir


es el deseo de que el tiempo se derrita
y la casa se vuelva a iluminar



+-+ 

  (III)

Tú contemplas conmigo
el desencuentro/
el blanco donde la flecha
hace centro/
Tú vuelcas tus tristezas
con las mías/
en los mares que agitan
sus espumas/
Yo arrojo de la tierra
letanías/
al cuenco selenita
de la bruma/
Así viajan las noches
y los días/
pérdidas de un mundo
contradictorio/
así son tus miserias
y las mías/
víctimas de un discurso
admonitorio
La luna con su cruz
la tierra ajada/
nosotros en el mundo
su elocuencia/
gajos de una verdad
descascarada/
en dos antisonetos
sin decencia/

 

 +-+

 

 شاِرع
(sharia/calle)

 

En mi رعِشا hay
                        creador que derrama fresnos y ciruelos en las veredas
un                  diablo que colecciona seres descorazonados
                       pozo donde se desperdigan tiempos y acumulan distancias


En mi رعِشا hay
                         dios que siembra hartazgos y cosecha hipocresías
un                   demonio que teje enredaderas con los hilos de los ilusos
                        agujero donde los corales pierden algas y ganan palidez


En mi رعِشا hay
                         mujer descalza de penumbras
una
                         perra semiciega que exuda resignación

En mi شاِرع

crece un cataclismo dorado que se pega a la piel del que la pisa
condenándolo a saltar fuera de las vías de la cordura



En mi شاِرع
deambula mi espíritu de niño buscando rescatar del pasado
la única eternidad que logró enamorarlo

 

 

 

 



 *estos textos pertenecen al poemario بیتالنور bayt-an-nwr – casa de la luz

 

 

 +-+ 



 Daher Salomón es nacído en Bahía Blanca pero vive desde siempre a orillas del río, en la ciudad de Viedma, capital de la provincia de Río Negro.

Es ingeniero químico(UNS) y docente universitario del departamento de ciencia y tecnología, en el Centro Regional Zona Atlántica de la Universidad Nacional del Comahue.

Ha publicado Sudor de gris (Poesía / 1997) Libros de Tierra Firme, Pitágoras - Perfil de un hombre (historieta / 1999 – 2000) Diario Noticias de la costa. Viedma RN, Desnudo a tiempo (Poesía / 2001) Libros de Tierra Firme, Agua y arena (Poesía en Árabe y Español / 2014) El Camarote, Erótica antes del horizonte (Poesía / 2015) DelValleBajo Editora, Poemas indóciles (Poesía / 2019) DelValleBajo Editora, Reacciones Reversibles (Poesía / 2019) DelValleBajo Editora, baiti (Poesía / 2022) Yzur Ediciones, Debajo de la lluvia (Poesía / 2022) Yzur Ediciones,Eufonio en la probabilidad(Poesía / 2023) Yzur Ediciones, Surrealistas (Poesía / 2023) Yzur Ediciones, Feriados (Novela /2025) Yzur Ediciones.

En 1997 obtuvo el premio Fundación Antorchas por el poemario Sudor de gris entre otras premiaciones.  Ha participado en diferentes antologías, revistas y posee diferentes publicaciones inéditas.

 

lunes, 4 de agosto de 2025

Poesía Lautaro Lini

 

 

La pradera




Lo más hermoso de ese día es la multiplicación de sensaciones

y la bifurcación de recuerdos


No hay ninguna referencia a la situación previa,

la soledad doble.

y

la fuga fortuita.


Llegué

como aterrizando de emergencia,

en medio de un prado

rubio y andrógino.


Ahora ya le solté la mano a la verdad,

a la verticalidad

y a tus huesos,

e intento dibujar una cara o dos caras.


Al filo de la noche, una sombra que se corta

con el reflejo de la luna

en el hielo de los charcos que caían por abajo de tu calle.


Quería escribirte, y te lo dije.

Te escribí mil veces,

pero me equivoqué en la promesa


En las palabras escondía la prisa y el absurdo:


era mas simple tu cuerpo desnudo en medio de la sala.

mas simple la combustión de la leña,

el calor,

sus estallidos agudos

diminutos.


Las películas extrañas,

siempre a medias

el cielo quebradizo en la ventana.


El auto pendiente abajo,

tuve que pedirle ayuda a un vecino,

se llamaba Arturo,

para que lo arrastrase del fondo de tu casa.


El blanco de la escarcha sobrevolaba el jardín,

las huellas tiesas de hielo sobre el camino de tierra.

Tu vecino me saca,

el humo del motor se queda quieto sobre el suelo

una nube blanca, repentina.


El día se me iba partiendo en la cara,

haciéndose pedacitos incongruentes de sensaciones,

arena del lecho del río.

El desvelo era en tus ojos una forma de ser culpable

la única vez que el impulso

me dejó de cara contra el suelo.


Había también esa otra faceta

que me gusta palpar:


Tu piel naranja, la mirada encendida

tu voz en las maderas del techo

y las pecas de tus tetas,

constelaciones

de signos improbables.


El fondo desvelado de mi cerebro

intenta unirlo todo,

plegado sobre sí mismo.


Estás durmiendo arriba,

en el invierno.

Pasaron años

yo pienso en escribirte.



#-#



Lautaro Giménez nace en Viedma en el año 1986, luego se traslada a El Bolsón, adonde vive hasta su adolescencia.

Estudia Letras en la Universidad Nacional de Buenos, en ese periodo comienza a publicar textos en su blog personal El ojo en sangre y a compartir sus poemas en diferentes espacios culturales.

De regreso en la cordillera, se instala entre el Bolsón y Bariloche. Continúa sus estudios en la Universidad Nacional de Rio Negro y se recibe de Profesor de Letras por la Universidad Nacional de Rio Negro.

Participa en el Circo Kamikaze, grupo de teatro clown patagónico, recitando poemas propios y de otros autores.

En esos años se inicia en el trabajo audiovisual, primero escribe los guiones de varios cortometrajes – Quitral / La memoria del bosque / Hermanos de sangre–, y luego de largometrajes – Zanjas/ Tres hermanos -, co-escritos con el director Francisco Paparella.

También incursiona en la producción de contenidos documentales para la televisión local.

Participa en diferentes ciclos radiales en emisoras comunitarias, adonde mezcla actualidad, crítica social, reseñas literarias y lectura de textos propios.

La poesía es una constante de su exploración literaria durante todos estos años. En el año 2020 publica varios poemas en la antología del Fondo Editorial Rionegrino Por senderos no pisados. Antología de joven poesía Rionegrina.

Desde el año 2017 reside en España, donde continua escribiendo guiones -Estepario (largometraje) - y se inicia como director -La intemperie (Cortometraje)-.

Poesía Liliana Ancalao

  Ngellípun üngümafiel ti colectivo Üngüm colectivolechi pu ütrüfkünuye ñi señor chongümelkünukilnge fachi püchü lewlew ré antümu ingkánenge...