Poesía de acá!
Blog de poesía de Patagonia y alrededores
sábado, 31 de enero de 2026
lunes, 22 de diciembre de 2025
Poesía Soledad Castresana
De la voluntad en la poesía
Hace tiempo que querés escribir
sobre los animales muertos
en la ruta —perros, liebres,
zorros, cuises, aplastados,
con las tripas afuera, los pelos,
pegoteados de sangre
y los chimangos arrancándoles
la carne de los huesos—,
pero no hay caso: el poema
no aparece.
-O´´O-
Para identificar mi cuerpo
–¿Señas particulares? –me pregunta la mujer
del Instituto Nacional de Migración–
¿tatuajes, manchas, cicatrices? –Nada
que se vea a simple vista –digo. Y ella,
impúdica, insiste. –Una cesárea, ¿le sirve?
–subo la voz para que escuchen todos en la sala–
¿Un corte en el pezón derecho,
otro en la ingle, uno en el cuello del útero?
–Y su hija, ¿tiene alguna marca?
–Un lunar en la palma de la mano izquierda.
Como si hubiera matado una mosca.
La mujer del Instituto Nacional de Migración
completa el formulario. No me mira.
-O´´O-
La noche en que se nos inundó la casa
Decorando la casa que yo no quería que fuera nuestra casa,
pinchamos con el taladro un tubo de agua. El chorro
nos golpeó con la fuerza de una yegua. Era de noche,
sábado y afuera también llovía.
Hasta que encontramos la llave, se inundaron
los cuartos, los placares, el pasillo.
Hacía frío. Empezábamos a hundirnos. La pintura
de los muros se rajaba. Se curvaban las tablas en el piso.
Enseguida, el marido empuñó la escoba:
era una especie de caballero con su lanza.
Quién sabe cuáles monstruos despiadados
enfrentaba en el cuerpo de esas aguas.
También estaba la hija. Seria. Empapada.
Iba de un lado al otro llevando zapatos
y lápices y cajas hasta arriba de las camas.
Parecía un gigante tratando de salvar el mundo.
Yo me hubiera dejado ahogar ahí mismo.
Habrían quedado tres libros, unas pocas fotos
y un montón de notas sueltas. Suficiente
para alimentar el mito de la poeta joven que se fue
justo antes de empezar a escribir sobre sus muertos.
De Que Sangre (Caleta Olivia)
-O´´O-
un entierro
todas las noches
encerrábamos a los charitos
en el gallinero
una mañana cedió el tejido
y un revoltijo de plumas
se nos pegó a los ojos
en el patio de la capilla
enterramos los huesos
las patas los picos
hicimos guirnaldas de flores
sobre las tumbas
clavamos cruces
de varillas y alambre
las manos cubiertas de ampollas
rezamos
lloramos
más tarde sacamos
las cruces
y las usamos de espadas
-O´´O-
Soledad Castresana - La Pampa
Nació en Intendente Alvear, La Pampa, en 1979. Estudió Letras en Buenos Aires. Ha vivido en Colombia, en México, en Tailandia y Costa Rica. Publicó Carneada (Córdoba, 2007), Selección natural (La Pampa, 2011), Contra la locura (Quito, 2015) y Que sangre (Caleta Olivia, 2019) es su último libro. Su colección de cuentos cortos incluye La hermana animal, que obtuvo el segundo lugar en el Premio Itaú 2020.
domingo, 2 de noviembre de 2025
Poesía Florencia Lobo
Perros del invierno
Llegan noticias de mi ciudad.
Enloquecieron los perros
como enloquecen los vientos
o las flores que nadie mira.
Perros que quizá
una vez fueron Toby
o Negro o Lola
reunidos en las calles
mordiendo el aire
sus sombras
los cuerpos que atraviesan
el reino transparente del invierno.
En geografías lejanas
los hechos extraños duplican
la extrañeza.
¿Se acordará la gente?
¿Se acordará?
Hablo de un verbo en desuso:
acordarse es irse del olvido
y también despertar,
ponerse cuerdo.
*=*
Archipiélago
Penetra surdamente no reino das palavras
Carlos
Drummond de Andrade
Se entra en la palabra archipiélago
buscando islas
pero dice la etimología
que lo único hallable ahí
es el mar
no un tejido de orillas
un islario bordado
por la espuma y el tiempo
solo el mar, el mar inmenso,
el archimar
por lo demás, nada sorprende:
toda palabra es por fuera un borde
y en el fondo agua
siempre
removida.
*=*
Estábamos pobres
Estábamos pobres,
dice la abuela,
que aprendió el yagán
antes que el castellano.
Estábamos pobres,
como estar perdida
o enferma.
Cosas que a cualquiera
le toca transitar
y luego pasan
como pasa el invierno.
La pobreza no es una condición,
sino un estado.
Todos experimentan
en algún momento el hambre
y en otro
la felicidad del alimento,
la dicha del estómago colmado.
Lo mismo toca a veces
a los zorros
y a toda fauna
que anda por los bosques.
Rico y pobre
son conceptos arrastrados
a esta costa
como tantas otras cosas.
Como nosotros.
Que no sabemos estar.
*=*
La lengua
Me saco la
lengua
y me pongo
otra.
Pero me
queda grande
el yagán.
Tantas
nieves
para mi sola
nieve,
tantas
playas
para mi sola
playa.
Yagán se
escurre
como arroyo
de montaña.
Las palabras
son peces
que boquean
en la orilla.
En el hueco
de mi lengua
arrojo otra,
que es
como decir:
abro otros
ojos,
abro el
asombro,
completo el
mundo.
Poemas de Los bosques bajo el agua/El lento deambular de las tormentas (Tanta Ceniza, 2024)
*=*
Florencia Lobo (1984) creció y vive en Ushuaia, Tierra
del Fuego, Argentina. Publicó el libro de poemas El lento deambular de las
tormentas (El Suri Porfiado, 2018) y obtuvo una beca del Fondo Nacional de
las Artes para la escritura de Los bosques bajo el agua. Ambos libros
fueron publicados en un solo volumen en 2024 por Tanta Ceniza Editora. Forma
parte de antologías como Patagonia lee del Plan Nacional de Lecturas
(2021), Poetas argentinas (1981-2000) (Ediciones del Dock, 2023), Antología
de poesía latino-americana contemporánea (Peabiru, 2025) y Con el corazón mirando al sur
(Esdrújula Ediciones, 2025). Junto a Aixa Rava compiló la antología Un fulgor distinto. Autoras contemporáneas
de Tierra del Fuego (Tanta Ceniza, 2025). Es editora y correctora freelance, y colabora con distintos
proyectos editoriales.
viernes, 5 de septiembre de 2025
Poesía Cristian Aliaga
Aguaceros
Escribir lluvia de una manera tal que nadie dude de las gotas que caen sobre su corazón. Lluvia, como un trazo japonés o el gesto ínfimo de quien sabe amar o suicidarse sin maltratar su estética. Esta mujer quiere sentir el agua que no cae, no caerá jamás, sobre el desierto de Atacama. Sentada bajo un toldo de bolsas blancas, ella interrumpe la ruta interminable que atraviesa este largo desierto. Habla de la lluvia que ha de llegar, rodeada de quesos amarillos y un cabrito que ha matado por la mañana. El sol quiebra cualquier cabeza salvo la suya. Tiene un repertorio de lloviznas, de tenues gotas sobre las paredes de nylon, de invisibles cortinas de agua, de temporales arrachados de otra época, de vapores que se elevan desde la tierra seca. Esta mujer no miente, ni sueña: lleva aguaceros en la cabeza.
(Salar de Atacama, Chile).
La lengua, ésa
Chillen, putas.
Octavio Paz
Dónde queda tu lengua, la impura aquella,
nunca críptica ni presuntuosa, la amada
en ropas mayores, desvestida, la usada
cuando no queda otra.
La lengua ésa, nada de espíritu, Spinoza nada,
mudas son las de afirmar, la picazón,
dónde tu lengua abyecta nunca Pura, la tuya rasposa,
sólo pronuncia en caída, hacia arriba, en barrancos
de cadáver, de impotencia, ciega.
La Puta grande enmudecida de horror vacui.
Nunca perentoria, no, Pura nunca, sin pretexto
para ser hablada, amada del silencio amado,
obtenido tras escupir tanto, lengua mudísima
embarazada de un ángel impuro.
*o*
ARTE, POÉTICA
Un poeta -un lobo sin cartel-
no muestra sus cartas, no baraja
de nuevo, no escancia vinos
que no es capaz de beber.
Es un animal procaz
que no ve detrás de las ventanas
sino más allá de las rejas,
un espectro sordo
que no domina su carga de ilusión
y se entrega a ella hasta ser destruido.
Un poeta -un punto azul sobre la mesa-
no mira para ver
sino para abrir los ojos.
*o*
sábado, 16 de agosto de 2025
Poesía Raúl Mansilla
15-
Nos gustan las piedras y los gatos,
porque no solo no acuden a un llamado
sino que ambos miran con la sabiduría del que ya estuvo.
*-*
3-
No me importaba nada, no pensaba ni en el escape ni
en la salida, estaba en un barrio concéntrico, con la
premisa de poder llegar a un lugar, la premisa es saltar
el cerco de la tentación con mi cerebro débil en modo
Oeste, yendo de un lado a otro mientras una madre
llamaba al hijo, un marido tomaba vino en caja y la
poesìa muriendo a media cuadra, acribillada, sin
registro del habla, sin que nadie viera nada, la poesía
muriendo a media cuadra.
*-*
LA MATANZA DE LONCO LUAN
Los mataron con palos y libros, así sucedió en Lonco
Luan, la letra entró con sangre, mientras estaba en la
mesa a punto de decirle a mi madre cosas que tenía
guardada mucho tiempo, el paraje Lonco Luan estaba
ahí con ese viento y frío permanente, con los cuerpitos
tirados, el vendedor de biblias todavía gritando y yo
por tomar valor con la tercer copa de vino. Decirle a tu
madre estas cosas, ¿estará bien? ¿Se enfermará? ¿Cómo
lo tomarán mis hermanas?
La policía y la gendarmería están cerca, se ve la nube
de polvo viniendo de Aluminé, ya está lo voy a decir
con todas las letras, "¿mamá por qué me desnudaste esa tarde en Comodoro y me socorriste con varas de madera' ¿por qué lo hiciste madre?"
Tres niños y una mujer murieron por culpa del
demonio que salía y entraba de los cuerpos, objetos
contundentes, piedras y la biblia dura de los
pentecostales. Desnudo corría hacia donde guarecerse
cuando el lanchero me llevó al mar rojo de esta noche
donde recordé que todos morimos en vida, como esos
niños golpeados por palos y biblias en Lonco luan,
como esa matanza en la cena de navidad en que
también murió mi madre por las palabras que dije,
como Casimiro Maniqueo, el vendedor de biblias, que
cuando calló solo atinó a comer tortas fritas rodeado
de policías y gendarmes.
*-*
11-
El mar estaba cerca, años tardé en olvidar su sonido
nocturno mientras mi madre gritaba que volviera
porque era tarde, que volviera del mar, de las sombras
del mar y lo peor de todos saber ahora que nunca nadie
vuelve de la palabra MAR.
*selección de poemas de LA FÍSICA EN EL BARRIO SAN LORENZO (2025)
*-*
Raúl Mansilla nació en 1959, en la ciudad de Comodoro Rivadavia, provincia del Chubut. A comienzos de la década del 80’ se radica en Neuquén, donde desarrolla una sostenida labor como activista cultural aún en tiempos dictatoriales. Su lírica aboga por recuperar toda la potencia de la oralidad. Figura central de las letras neuquinas y patagónicas. Mansilla también ha integrado varias agrupaciones artísticas porque cree en las posibilidades de lo colectivo. Actualmente se dedica a la investigación histórica y es Director General de Patrimonio Cultural de la Provincia del Neuquén.
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