Perros del invierno
Llegan noticias de mi ciudad.
Enloquecieron los perros
como enloquecen los vientos
o las flores que nadie mira.
Perros que quizá
una vez fueron Toby
o Negro o Lola
reunidos en las calles
mordiendo el aire
sus sombras
los cuerpos que atraviesan
el reino transparente del invierno.
En geografías lejanas
los hechos extraños duplican
la extrañeza.
¿Se acordará la gente?
¿Se acordará?
Hablo de un verbo en desuso:
acordarse es irse del olvido
y también despertar,
ponerse cuerdo.
*=*
Archipiélago
Penetra surdamente no reino das palavras
Carlos
Drummond de Andrade
Se entra en la palabra archipiélago
buscando islas
pero dice la etimología
que lo único hallable ahí
es el mar
no un tejido de orillas
un islario bordado
por la espuma y el tiempo
solo el mar, el mar inmenso,
el archimar
por lo demás, nada sorprende:
toda palabra es por fuera un borde
y en el fondo agua
siempre
removida.
*=*
Estábamos pobres
Estábamos pobres,
dice la abuela,
que aprendió el yagán
antes que el castellano.
Estábamos pobres,
como estar perdida
o enferma.
Cosas que a cualquiera
le toca transitar
y luego pasan
como pasa el invierno.
La pobreza no es una condición,
sino un estado.
Todos experimentan
en algún momento el hambre
y en otro
la felicidad del alimento,
la dicha del estómago colmado.
Lo mismo toca a veces
a los zorros
y a toda fauna
que anda por los bosques.
Rico y pobre
son conceptos arrastrados
a esta costa
como tantas otras cosas.
Como nosotros.
Que no sabemos estar.
*=*
La lengua
Me saco la
lengua
y me pongo
otra.
Pero me
queda grande
el yagán.
Tantas
nieves
para mi sola
nieve,
tantas
playas
para mi sola
playa.
Yagán se
escurre
como arroyo
de montaña.
Las palabras
son peces
que boquean
en la orilla.
En el hueco
de mi lengua
arrojo otra,
que es
como decir:
abro otros
ojos,
abro el
asombro,
completo el
mundo.
Poemas de Los bosques bajo el agua/El lento deambular de las tormentas (Tanta Ceniza, 2024)
*=*
Florencia Lobo (1984) creció y vive en Ushuaia, Tierra
del Fuego, Argentina. Publicó el libro de poemas El lento deambular de las
tormentas (El Suri Porfiado, 2018) y obtuvo una beca del Fondo Nacional de
las Artes para la escritura de Los bosques bajo el agua. Ambos libros
fueron publicados en un solo volumen en 2024 por Tanta Ceniza Editora. Forma
parte de antologías como Patagonia lee del Plan Nacional de Lecturas
(2021), Poetas argentinas (1981-2000) (Ediciones del Dock, 2023), Antología
de poesía latino-americana contemporánea (Peabiru, 2025) y Con el corazón mirando al sur
(Esdrújula Ediciones, 2025). Junto a Aixa Rava compiló la antología Un fulgor distinto. Autoras contemporáneas
de Tierra del Fuego (Tanta Ceniza, 2025). Es editora y correctora freelance, y colabora con distintos
proyectos editoriales.